El artificio de la escritura / The artifice of writing


miércoles, 11 de agosto de 2010

Libro de Horas

Mi Libro de Horas se abre por la mañana con el ritual canino. El perro pide cariño y atención: viene a mi cama a que lo acaricie y se apresta luego a salir. No son las 7:00 de la mañana todavía. Me levanto y salimos a pasear. Estamos un rato afuera, él husmeando en busca de algo que roer y de noticias del barrio; yo, tratando de hacer del momento una experiencia grata. No tiene por qué serlo. La mañana está cálida y húmeda, pero luminosa y quieta. Al poco, volvemos a la rutina del interior climatizado. El Libro de Horas se deja a un lado hasta más tarde.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sería muy interesante saber cómo el perro cuenta el tiempo y su percepción de la salida matutina, ¿no?

André