El artificio de la escritura / The artifice of writing


martes, 5 de diciembre de 2017

Arbol dibujado


Dibujar un árbol de memoria es como crearlo de la nada.

De esa profunda nada en que se hunde infinitamente el espíritu, según lo imaginamos desde la ilusión de un más allá, otro lugar, locus amoenus, paraíso anterior al tiempo.

De la plumilla nace el árbol. De la mano que sostiene a la plumilla crece. Del ojo interior que mira y ve los árboles vistos y soñados--la idea del árbol, dirá alguno--crece el árbol dibujado.


Es reproducción de cuanto árbol se haya concebido al pensar en el árbol de loa árboles, el predilecto.

A la sombra del árbol se dibuja el árbol.

lunes, 13 de noviembre de 2017

"¿No sabes que el primer escalón de locura es creer ser sciente?", le pregunta Calisto a su criado en el Acto Segundo de La Celestina, apuntando a una concepción de la sabiduría que pareciera entroncarse con visiones del pensamiento oriental de un Chuang Tzu, por ejemplo.



En una edad de sobresaturación de información (incluyendo esta nota mía probablemente innecesaria e improbable en tiempos previos a nuestras redes digitales) importa echarle una mirada a los clásicos si sólo para comprobar que no es mucho lo que podemos agregar a lo esencialmente comprendido desde hace mcho y en diversas tierras por el intelecto humano.


Nihil novm sub sole tiene vigenvia hoy como la tuvo bajo un sol millares de años anterior y en nada diferente al de nosotros. Para cada ser vivo el tiempo es una fugaz experiencia, y una lentitud casi eterna para el universo.

Nuestros clásicos y antepasados han vivido apenas ayer, o más aún, conviven con nosotros todavía y se los puede oir conversando entre ellos.  

domingo, 22 de octubre de 2017

Sylvia Plath

“—Today is the first of August. It is hot, steamy and wet. It is raining. I am tempted to write a poem. But I remember what it said on one rejection slip: After a heavy rainfall, poems titled RAIN pour in from across the nation.” Writes Sylvia Plath in Fragment 6 (page 9) of her journal. Her observation is a good indication on how well she will develop her poetic talent. Written in the summer prior to her first year in college, Plath was a teenager and a quite mature writer at such an early age. These lines should be read by everyone tempted to write inspired by emotions and only emotions.