El artificio de la escritura / The artifice of writing


viernes, 1 de mayo de 2015

Perros

Así, sin más razón que la de poner unas cuantas fotos de dos animales hermosos, compañeros de lectura y escritura, hago esta entrada a mi blog, producto del capricho.






domingo, 12 de abril de 2015

Poemas de la lira iracunda

Esta es la portada de mi último libro de poemas, una colección de textos--en castellano algunos, algunos en inglés--recogidos y escogidos de varias colecciones inconclusas, y por lo mismo inéditas. que he ido escribiendo y revisando a lo largo de los años, sin apuro, al paso lento de la poesía que se escribe porque se tiene que escribir cuando las palabras lo piden, lo reclaman o lo exigen. O porque sí.

Publicación de Bilingual Press, La lira de la ira and Some Irate Lyrics es la obra editorial de Gary Keller, quien seleccionó los textos de entre centenares de manuscritos amontonados con el tiempo en varias carpetas y de Karen Van Hooft y su equipo editorial. de larga y sabia experiencia en la publicación de obras hispanas escritas en los Estados Unidos.

Se añade este volumen a mi libro anterior, Insectarium, poemario publicado por Alja Editores hace un año; y a mi novela Under the Walnut Tree, que hace ya casi dos años publicó MediaIsla.

Cuento con que este nuevo libro no sea el último de la infinidad de textos que tengo por publicar . . . algún día.

domingo, 5 de abril de 2015

La necesaria fantasía

Reconociendo tras una larga experiencia que no tengo una mente dada a la lógica, el raciocinio y las cavilaciones abstractas, queda claro que lo que yo escriba ha de ser un decir no conceptual: todo ficción y ensueño. Es lo que piensa el creador de fantasías justificándose intelectual y moralmente. 

No todos lo hacemos. No todo creador se compromete hoy con su labor de tal y con el talento que le ha tocado.

Hay mucha realidad de contundente barbarismo que enfrentar a diario y, por lo mismo, hace falta el escape a la esperanza de la fantasía. Escape que no puede ser permanente sino sólo pasajero: un descanso para el que vacila de cansancio acumulado a diario en el encuentro brutal de una realidad cada vez más dominada, diseñada incluso, por los peores: esos lobos del hombre de que ya hablaban los clásicos. 

Con efectividad malsana, el sistema inventa realidades cegadoras que solo creadores ajenos a las consecuencias de su imaginación y logro pueden hacer posibles. Son los artífices del engaño, maestros de la fantasía cegadora de un arte artificial que no tanto inventa como miente.

Son ellos los triunfadores, los que se alimentan de sus trucos, los que cumplen con los programas de la fantasía impuesta, la del mercado, la que vende, la que un público cada vez más insensible al engaño de un cultura del consumo fácil, adictivo como la doga más poderosa y destructiva. 

A la fantasía absurda de lo inmediato que satisface hace falta que añadamos la más exigente, la reveladora fantasía que de veras importa: la de una realidad que alcance las inmediaciones del paraíso y lo recupere en el reino de este mundo, el de nosotros: la vasta multitud de los que al lobo lo quisiéramos  mascota y no enemigo.